El libro "Talía y la llave de oro"Dedicatoria

Este cuento está dedicado a mis hijas Olympia y Gala, mi inspiración y mi todo.
A mis padres, Manuel y Ángeles, cuyo amor absoluto por su hijos ha ido
marcando el camino. Y a todos los niños del mundo que sufren y carecen de ilusión.

Me encantaría agradecer a Angie, “mi melliza” su gran empeño por ayudarme a recuperar mi propia llave, la que da sentido a una vida. A Manuel, Alicia, Miguel y Lucía, su amor y apoyo incondicional en momentos tan difíciles. Y a otros familiares y amigos que saben estar cerca cuando se necesitan.

A Dios, el haber puesto palabras sabias en boca de estas personas: Nati Hernández Claverie, Asunción Abril, Concha Bonet, Sandra Freire, Natalia Delgado, Olga Flores, Lola Sánchez, Montse González, Begoña Santolaya, Bibiana y Gonzalo Juste y del Padre Santos Sánchez.
E igualmente reconocer la gran labor de las educadoras de mis hijas.

A Xisca Solera Moya, ilustradora del cuento, correctora y gran amiga. Gracias por haber sabido mostrar con tanto cariño aquello que yo solo he podido escribir y por hacer de este cuento algo personal.

A todos vuestra solidaridad. Los collares están hechos en la Escuela Taller de la Misión de Saint Mary, Wukro (Etiopía).

Y… gracias al lector por confiar en las líneas que están por llegar y por compartir conmigo esta pequeña ilusión nacida del corazón de una madre separada.