La llave de Talía

LA MAGIA ESTÁ EN LA LLAVE

 

La llave es el puente que ayudará a los niños a llegar a un lugar de paz dentro de ellos mismos. Cada niño debe tener una llave y la debe llevar puesta.

Llevar su llave les dará seguridad porque saben que gracias a ella alcanzarán un estado mental de paz en el que se sentirán amados por ambos padres. Ellos, los niños, son los que eligen cuándo quieren sentirse besados, abrazados o queridos por los dos padres aunque uno de los dos no esté presente.

La llave actúa como si fuera una varita mágica que concede al niño el deseo de ser abrazado o besado por sus papás en cualquier momento.

La forma de la llave es muy sencilla. Es la típica llave de candado. No es rebuscada, de forma que el niño valore la grandiosidad en la sencillez de las cosas, lo auténtico puede ser lo más sencillo. Es dorada, porque es el color del sol y porque el oro es inalterable. Su forma es sencilla porque es una llave “llave”, y no puede dar lugar a equívocos.

La llave establece un doble vínculo:

– por un lado abre la puerta de Alegría a un niño en cualquier parte del mundo que necesite encontrar la paz para no estar triste;

– mientras por otro, esa misma llave abre una puerta a la esperanza en África a un joven que trabaja en la misión de Saint Mary, en Etiopía, donde se realizan los colgantes.

Por eso la llave es sencilla y es mágica, y se le debe explicar a los niños poco a poco.

 

Cada cuento trae consigo un colgante con la llave y un mensaje solidario

 

Con cada cuento, un colgante con la llave

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Video de la misión en la que se realizan los colgantes de cuero